You are at: Inicio arrow Opinión arrow Nunca nos verán vencidos
Nunca nos verán vencidos PDF Imprimir E-Mail
martes, 16 de septiembre de 2008


Sisifo. Consejo Abierto de Vecinos de Castillo del Romeral

La noche del  pasado viernes, una avalancha de aire fresco proveniente del Sur se atrevió a tocar a las puertas de la conciencia adormecida de una ciudad otrora valiente y reivindicativa, recordándole que el momento había llegado, que todavía nos queda tiempo para que el propio pueblo canario diseñe y protagonice su futuro.
 

Fue una de esas ya olvidadas fiestas populares  donde aspiramos con avidez un denso y refrescante aire de libertad.
 
Surgidas del corazón, las inamovibles consignas de los carteles eran sustituidas por otras expresiones espontáneas, al calor de aquella magia que parecía envolver el alma de los manifestantes.
 
Alguien gritó a mi lado: ¡Que nadie separe a los canarios!
 
La emoción impregnaba los gestos, las palabras y las sonrisas satisfechas de quienes al mirar a su alrededor solo veían amigos y familiares, como  fieles compañeros de su comprometida aventura. 
 
Las bocinas y los pitos servían para aliviar  el dulce calor que ardía en nuestros pechos.
 
Una manifestación modélica, donde el señorío de la sufrida gente del Sur se puso de manifiesto en el tono y las formas en que fueron presentadas nuestras reivindicaciones.
 
 Sólo nos quedó una pena, que las puertas de esa conciencia apenas fueron entornadas. Pero no debemos afligirnos por que sabíamos que esto no es más que el comienzo del desafío que nos manda el destino y si queremos vencer a la impresionante maquinaria del Estado, debemos insistir hasta despertar y convencer a nuestros hermanos canarios del disparate que se está gestando en el Sur.
 
Hasta ahora los que se han posicionados como nuestros enemigos solo han podido conseguir el allanamiento de los terrenos y para ello se han visto precisados a mentir, a faltar a las leyes que están obligados a respetar, a iniciarnos en un maquiavélico juego de juicios y sanciones, a controlar férreamente los medios de comunicación para que nuestra voz no fuera escuchada, a contratar un ejército de sicarios que doblegara  nuestro espíritu y todo ese esfuerzo, todo ese derroche de fondos públicos para que solo puedan presumir del allanamiento fraudulento del terreno donde piensan ubicar su indecente pirámide y que cada vez más canarios se pregunten que ocurre en el Castillo del Romeral..
 
Nuestro camino se inició en la ya desaparecida y entrañable zona cero, allí, al calor de un reconfortante café se iniciaron muchas y buenas amistades, allí se enhebraron voluntades creando un colectivo más unido y por consiguiente mas fuerte.

Soportamos las inclemencias del noble viento del Sureste y la aberrante agresión de un ejercito comandado por aquellos que estando obligados a velar por nuestro bienestar, desviaron su mirada hacia otros objetivos más codiciosos.
 
El camino hasta aquí ha sido intenso pero gratificante, hoy nos acompañaban en la manifestación un montón de amigos provenientes de muchos rincones de la isla y desde el otro lado del charco. Cada vez somos más los que nos comprometemos en la defensa de nuestra querida tierra y apenas hemos comenzado. Cada vez tenemos más amigos.
 
Abandonamos la ciudad satisfecho, era nuestra obligación intentarlo pero parece que el momento no había llegado, pero volveremos a subir y bajar montañas para salvar a Canarias de tanto desaprensivo.
 
Juro que volveremos, nos va la vida en el desafío.  
 
Sisifo. Consejo Abierto de Vecinos de Castillo del Romeral

 
< Anterior   Siguiente >