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Un familiar de una paciente fallecida en Hospitén por negligencia médica afirma que este centro hospitalario “es una máquina de hacer dinero” PDF Imprimir E-Mail
jueves, 11 de febrero de 2010

Una sentencia condena al Servicio Canario de la Salud y a Hospitén Sur a una indemnización a la familia de la paciente fallecida por la negligencia que causó la muerte de la señora

SB-Noticias.- Álvaro Santos, familiar de una paciente fallecida hace cuatro años en el centro médico Hospitén en Playa de las Américas en el Sur de Tenerife explicó en el programa La Trapera de Radio San Borondón el calvario sufrido por su familia tras la muerte de su madre por una negligencia médica por abandono, tras superar con éxito una operación de urgencia en dicho recinto hospitalario privado, tras lo cual Hospitén y el Servicio Canario de la Salud se han visto obligados por la Justicia a indemnizar a la familia Santos por estos graves hechos que costaron la vida a esta señora.

Álvaro Santos, hijo de la paciente fallecida por la negligencia de Hospitén, aclara en primer lugar que cuando denunciaron el caso ante los tribunales no buscaban dinero sino justicia tras la repentina muerte de su madre, que se sepa públicamente lo que ha pasado para evitar que ocurran hechos tan desgraciados como este, puesto que según los datos oficiales no es la primera vez que ocurre algo similar.

Tras cuatro años de calvario, ha llegado la sentencia que les da la razón y que condena tanto a Hospitén como al  Servicio Canario de la Salud por la muerte de su madre, pero cree conveniente difundir el caso ante la opinión pública para que la ciudadanía se entere de esta injusticia que supone que una paciente que ingresa en Hospitén Sur por problemas con una hernia, una patología aparentemente muy sencilla, acaba falleciendo.

El hijo de la fallecida explica que su madre fue operada de la hernia, tras lo cual el médico que la atendió les dijo a los familiares presentes que todo había salido muy bien, incluso pudieron hablar con su madre porque estaba consciente, sin embargo, tras pasarla a planta, todo cambió y su madre empeoró su estado de salud.

Álvaro Santos explica que su madre siempre estuvo acompañada por varios familiares, sin embargo en planta no había médicos, y cuando sus hermanas notaron que la situación no era normal solicitaron ayuda a los profesionales que estaban trabajando en esos momentos, considerando que no era normal que tras la intervención, que había sido un éxito, el estado de salud de su madre empeorara.

El personal sanitario de Hospitén atendieron a su madre tomándole la tensión y medicándola, lo que no fue suficiente porque empeoró aún más con la consiguiente desesperación de los familiares que asistían impotentes y que reclamaban la presencia de un médico sin que llegara ninguno que tomara una decisión y estudiara qué problema se estaba produciendo.

Muchas horas después, su madre ya estaba grave, tras lo cual el personal sanitario le colocó una sonda pues estaba morada y vomitaba, pero sin embargo el médico seguía sin aparecer pese a las continuas llamadas de sus familiares porque la cosa se complicaba a cada minuto, teniendo que aguantar que los trabajadores sanitarios les pedían que no se altareran y que esperaran pacientemente hasta que en torno a las 23:00 horas y tras muchas horas insistiendo para que acudiera hasta allí un médico, llegó una doctora, quien ordenó de inmediato que fuera llevada  a cuidados intensivos ante la gravedad del estado de su madre, falleciendo pocos minutos más tarde.

Después de morir su madre, exigió una explicación de lo ocurrido, y la doctora lo único que se atrevió a decir fue que había que hacer la autopsia a su madre porque a ella llegó muerta, dejando claro que ella no podía asumir una cosa que no ha tratado.

Álvaro Santos considera que no es normal que en un hospital no haya médicos durante tantas horas, porque es consciente de que algunos pacientes  fallezcan tras una operación, sin embargo el caso de su madre no es normal, máxime cuando el forense le explicó que desde que su madre se empezó a poner mal, sobre todo después de las 20:00 horas, habían que haber realizado una serie de actuaciones con su madre para salvarle la vida y que no se hicieron sencillamente porque no habñía médicos en el centro de Hospitén Sur.

La muerte de su madre le motivó a interponer la demanda contra el Servicio Canario de la Salud como responsable subsidiario y contra Hospitén como autor de la negligencia, tras lo cual, en estos años de lucha Hospitén les ha hecho la vida imposible a su familiares, negando la documentación necesaria para el caso, agotando todos los plazos de todo el requerimiento que se le ha hecho, pero ahora la Justicia les ha dado la razón constatando que su madre fue abandonada en el hospital sin que se le practicara el tratamiento que necesitaba para salvar su vida.

Incide Álvaro Santos que la indemnización no le devuelve la vida a su madre, es más, desde el primer día no les interesaba más que hacer justicia con su madre para que su muerte sirviera para que casos como este, que al parecer no es el único, no vuelvan a repetirse, porque tiene claro que Hospitén es una máquina de hacer dinero, tras lo cual reclama a los políticos que hagan centros sanitarios públicos en el Sur de Tenerife porque a Hospitén lo único que le interesa es hacer dinero.
 
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